domingo, 26 de febrero de 2012
Tanta decepción debe tener un por qué.
Que se enamore de lo que soy en ese instante fugaz donde fui yo misma. Que tenga ganas de caminar descalzo y no cuestione mis locuras. Que sus besos más que tacto sean música. Que mis manos se envicien y se hagan adictas a su cuerpo. Que al verme llorar me sonría, y con esa curva frene el ocaso de mis desolaciones, haciéndome sentir que todo va a tomar su rumbo. Que quiera viajar por el cielo sin despegar los pies de la tierra. Que sea sincero hasta en el error más execrable de esos que en algún momento va a cometer. Que me deje equivocarme, que me deje crecer. Que me agarre de la mano y que forme parte de mí. Que contemple mis sueños y me deje hacer realidad los suyos. Que sea arte por las noches y que no termine cuando despierta el sol. Que sea él. Y solo él.
jueves, 23 de febrero de 2012
I died a hundred times.
Por que cada centímetro de cicatrización le hace sentir que su vida va a cicatrizar. Y porque se hace adicto y se acostumbra. Porque piensa más en eso que en cualquier otra cosa y replantea situaciones una otra vez. Más platos vacíos y su maldito estómago lleno. Aprendió a odiar esa sensación. Habla de su enfermedad como si fuese el mismísimo cáncer y no se da cuenta de que la cura está en sus manos. Pide ayuda a gritos [en silencio] y con las manos extendidas. Su pasado está en literal marcado en su piel, y odia esa literalidad. Porque está ahí, y porque planea quedarse. El futuro se ve negro, pero un negro menos lóbrego que el de ayer. Busca palabras para definir y nada define. Toma decisiones y las corrompe porque no puede, porque es débil, débil como el ala de una mariposa. Inútil, insulso, vacío. Un sueño lejano, una escena consumada perfectamente imposible.
lunes, 6 de febrero de 2012
Anoche papá vino a visitarme. ¿Alguna vez sintieron que lo que corre por nuestras venas se convertía fugazmente en paz? Porque escuchar su voz me dio eso, nada más y nada menos que paz. Estuve todo el día triste, sin ganas de hablar, pero por dentro más de un millón de pensamientos rebotaban en mi cabeza, y a la vez paz, mucha. Es la primera vez, desde el día en que se fue, que viene a verme. Y siempre me lo aclararon, "Hasta que no te pasa, no lo entendes" Y sí, lo entendí un 3 de noviembre del 2011, y eso es lo que me da ganas de decirle basta a mi cuerpo, y después aparece el, el hombre que más me amó, aparece para decirme que está bien y que TENGO que estar bien. Hoy me desperté con ganas de levantarme, y otra vez, gracias a él.
Mañana me largo, me voy un poco lejos pero a la vez un poco cerca. Me voy con mi mejor amiga, y me voy los suficientes días como para volver bien, con todo lo que esa palabra conlleva. Realmente quiero volver diferente, no quiero a la Carolina que se va. Quiero otra, tengo varios días para moldearla, y a mi vuelta, terapia.
Mañana me largo, me voy un poco lejos pero a la vez un poco cerca. Me voy con mi mejor amiga, y me voy los suficientes días como para volver bien, con todo lo que esa palabra conlleva. Realmente quiero volver diferente, no quiero a la Carolina que se va. Quiero otra, tengo varios días para moldearla, y a mi vuelta, terapia.
¡Au revoir!
sábado, 4 de febrero de 2012
Donde lo oscuro y el placer se mezclan.
Quinientas mal y una bien. Cantar victoria me da asco, después todos los muros se caen en seco contra mi cabeza y no me lo espero, entonces duele más, duele el doble y a veces es insoportable. Acá abajo quedó una mina con vetas suicidas y obsesionada. Para mi cumpleaños me regalé una balanza y todavía no me di cuenta de que se fue todo al carajo. La anemia volvió. Se había ido como por un año y volvió, y esta vez para quedarse. Es mi sangre y la formé así, toda enferma y con falta de todo lo bueno que generalmente los humanos tenemos. Otra vez me encuentro leyendo Abzurdah. Cada vez que ese libro abandona mi estante, puedo ver a mamá ocultándose detrás mío y observando cada uno de mis movimientos. "¿Otra vez ese libro?". Es asqueroso ser la hija rebelde, es aberrante que me pregunten qué comí, qué dejé de comer. Odio la sala de espera de mi psicóloga, odio el nombre de mi psicóloga, y odio que le haya dicho a mamá "Hace poco le di el alta a una chica que hacía lo mismo, que se comportaba de la misma manera". ¡Buenísimo! Acabas de comprar a mi vieja, acabas de hacerle creer que me vas a "salvar". No es la cura contra el cáncer, cada mente se enferma de diferentes maneras, se comporta de diferentes formas, no es algo que afecta a determinada zona del cerebro, es algo que simplemente ocurre y ya, y tenes que hacerle sentir a la persona que vas a hacer que se quiera, y prometerlo, y cumplirlo.
miércoles, 1 de febrero de 2012
Nicolás
Porque te amo. Y porque hacen faltan muchas guerras para que mi corazón deje de hacerlo. Porque desde el primer día que mis ojos se encontraron con este mundo sé que me amas, y aunque sé que muchas veces no lo merezco, también sé que no vas a dejar de hacerlo. Porque sos lo más incondicional, lo más lindo. Porque si maldije que seas mi hermano lo hice con una ceguera temporal. Porque no hay nada, nada, nada que se compare con lo lindo que es verte feliz. Quisiera que no tengas motivos para llorar, quisiera dejar de lastimarte, dejar de equivocarme. Gracias. ¿Cómo se hace? ¿Cómo se hace para agradecerle a alguien que te dio todo la primera vez que te miró y te acarició sin siquiera saber qué era un mimo? ¿Cómo le agradeces a la persona que te enseñó a caminar cuando todavía él no sabía correr? ¿Cómo haces? ¿Cómo le agradeces a ese nene de cinco años que le tapaba los oídos a su hermanita para no escuchar a mamá y papá pelear? Me lo diste todo y jamás esperaste algo a cambio. Y esa espera se hizo eterna. Tengo una deuda con vos. Y cada día que pasa se agranda. Se hace infinita. Me llenaste de amor el corazón y me enseñaste a levantarme cada mañana, porque el sol nunca deja de brillar y porque sí.
Mañana cumplís 20 años. Y ya no sos más ese nene que miraba Nickelodeon, ni tenés 10 años y le tenés miedo a los zombies, ni tenés 15 ni escuchas System of a Down, ni te subís a un bondi larga distancia para irte a Rosario porque estás enamorado. Y cuando no nos dimos cuenta la vida se trataba de crecer y de dejar las cosas atrás porque teníamos que buscar nuevas razones para vivir. Y el tiempo pasa, los años pasan, y cada día que me despierto te veo, y me doy cuenta de todo. No fue casualidad que seas mi hermano, no fueron casualidad los años que nos llevamos ni es casualidad llevarnos tan bien. Siempre vas a ser esa razón para sonreír. Y nunca vas a dejar de ser esa estrella que me ilumina aún estando a miles de kilometros. Te amo hoy, y para siempre.
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