lunes, 21 de enero de 2013

Don't look back. (You're not going that way)

Un día mas otro día y ya es dos de enero. Un día mas veinte más, y ya faltan diez para que éste mes se resguarde en un cajón lleno de meses olvidados. Olvidados porque por cobardes, monótonos y solitarios, no pudieron ser vividos con la fuerza con la que debían ser vividos.
Hoy es 21 y es un día más, como el 17, el 16, el 15. Todos tan iguales y tan perdidos que estoy a un cruce de vereda de disfrazarme de alguien que no soy, para sentir algo. Y pienso en lo que pudo ser (en pasado y con vos), porque no me animo a ser (en presente y sin vos).
Demasiados mates, y demasiado humo, y demasiada cerveza, y demasiado cenicero lleno, demasiado paquete vacío. Y hasta me da vergüenza publicar ésto, porque podes crear expectativas, pero si no cambias la actitud te quedas en el mismo molde de siempre, no salís, seguís ahí.
Y para no dar culpa solo a mí misma, hay algo (quizá destino, quizá casualidad) que está jugando en mi contra y se siente en los huesos. Golpea fuerte. Una suerte de la que nunca fui partidaria y ya me acostumbró a entender que toda cosa que pase, todo cuerpo que toque o toda meta que alcance, va a ser tan efímera que lastima (pero ya no duele).

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