domingo, 13 de enero de 2013

Todos los sábados terminan en domingo.

Y así empezó el año. Unos días antes del 31 le dije a mi psicóloga, con ojos rebalsados en positivismo, que no creé expectativas y que tenía la sensación de que no las iba a crear en todo el año. "Eso es crear expectativas, ¿sabías?" Y me quedé callada. Cinco minutos antes de irme, le conté que me había tatuado. Y tuvimos que extender la sesión 20 minutos para colgar hablando de eso.
El año empezó así, bien, tranquilo. Mucha familia, mucha película, mucha sonrisa, mucho de los pibes, muy poca amiguita dando vueltas, pero mucho mejor.
Muy introspectiva, medio aburrida y con pocas ganas de sol, pero con ganas de todo lo demás. Con los ojos rojos y la sonrisa como fundamento irrefutable. Pocos besos y pocos abrazos, ¿será que hay que cambiar alguna actitud? Introspectiva al mango.

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