miércoles, 3 de abril de 2013
17
El número espanta. Pero más espantoso es cada segundo, de cada tres, de cada mes, desde el día que te fuiste. Llegué al punto que más temí, y la palabra "papá" duele en los labios cuando me animo a colocarla en mi boca. Y ese dolor es peor que el mismísimo dolor físico (es más que físico). Ya no lloro tu ausencia como la lloraba antes, hoy disfruto de cada cosa que me enseñaste y te recuerdo siempre, siempre estás acá, conmigo. Te amo eternamente, eterno.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario